Moriré antes que mi madre
Mi padre murió con setenta y un años. Mi abuelo también murió a los setenta y tantos. Yo arrastro sesenta y uno. Sería temerario suponer que llegaré a los ochenta años, un umbral que mi padre y mi abuelo no alcanzaron a cruzar. Sería prudente pensar que me quedan diez años de vida. Me gusta planear mi vida, o lo que me queda de ella, pensando que moriré a la edad en que murió mi padre.
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