Rehén de sí misma
La exposición pública diaria del gobernante es una decisión audaz y temeraria que requiere disciplina extrema y un público —presente y no presente— complaciente. Sin duda, ha ofrecido generosos beneficios al obradorismo, más por lo segundo que por lo primero. En las mañaneras se han dejado pasar descuidos y francos excesos, propios de un espacio para la propaganda; se normaliza la mentira como…
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