A Constantín Náser, párroco greco-ortodoxo, la Policía israelí lo insultó y lo desnudó
TEL AVIV, ISRAEL- Ser esposado en plena calle, insultado por ser cristiano y obligado a desnudarse en una comisaría. Ese es el precio que, según su relato, pagó el padre Constantín Náser, párroco greco-ortodoxo, por pedirle a un policía israelí que tratara con respeto a un joven árabe.
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