La tía Javiera, la rosquillera de las mil sobrinas

Madrid ·
Spain

Lo suyo fue tocar el cielo de Madrid a base de mordiscos. No es baladí pasar a la posteridad teniendo un puesto de rosquillas. Pero la tía Javiera consiguió algo mucho más difícil todavía: tener más descendientes que los exiliados por la Ley de Nietos. O al menos, eso decían. Su fama fue creciendo a la sombra de San Isidro. Acudía cada año a la pradera desde Villarejo de Salvanés, en Chinchón,…

Read original article on Madrid →